El origen de La Tirana | Vino Gato
 
 

El origen de La Tirana

 
 

Como cada año en el mes de julio, miles de fieles se reúnen en la región de Tarapacá, específicamente en el pueblo de La Tirana para rendir honores a la Virgen del Carmen. Seguramente usted podría reconocer fácilmente trajes, bailes y música que son característicos de esta celebración religiosa, interpretados por célebres personajes como diablos, cholitas y caporales. Una verdadera fiesta que cada 16 de julio llena de colores y bronces nuestro hermoso norte.

Se estima que por lo menos desde el siglo XVI la pampa chilena ha sido el lugar de encuentro de los fieles que llegan a rendirle culto a la Virgen del Carmen. Todo empezó cuando mineros salitreros provenientes de Perú, Bolivia y Chile peregrinaban a lo más alto para agradecer a la “Chinita” por darles salud y trabajo, para pagar sus mandas y de paso le pedían uno que otro milagrito para lo que quedaba de año. Para fines del siglo XIX, la fiesta ya había adquirido mucha más fuerza, al coincidir con la Guerra del Pacífico y la chilenización de Tarapacá, por lo que se le declaró la Patrona del Ejército de Chile.

En la actualidad, las peregrinaciones y misas de homenaje se empiezan a vivir a comienzos de mes con los primeros grupos de fieles que viajan en masa al norte del país. Los más arriesgados pagan sus mandas llegando a pie al santuario, incluso de rodillas. A medida que se acerca el 16 de julio es posible ver en las calles a las comparsas que bailan días enteros al ritmo de la música de los bronces característicos de este carnaval religioso. Los pasacalles se repletan de colores gracias a los trajes de los zambos caporales y cholitas que danzan sin descanso para rendir culto a la Patrona de Chile. Apenas son las 00:00 del día de 16, se ofrece una misa para conmemorar a la Reina del Tamarugal, que reúne a los más de 200.000 visitantes que en promedio llegan todos los años.

Si bien todo Chile es parte de esta celebración, es en el pueblo de La Tirana donde se percibe la reunión más multitudinaria.

Pero ¿sabía usted compadrito, comadrita, que en el norte existió alguna vez una mujer a la que llamaron La Tirana?

Cuenta la historia que en la expedición de Diego de Almagro iba en calidad de cautiva, Ñusta Huillac, hija del príncipe Huillac Huma, sacerdote inca. Una noche Ñusta junto a otros prisioneros decidieron huir en plena Pampa del Tamarugal. Fue esta bella joven la que organizó a todos los cautivos para crear una rebelión en contra del ejército español. Fue tal su liderazgo que logró que todos empezaran a temerle, apodándola “La Tirana”.

Todo cambió cuando un portugués llamado Vasco de Almeida inicia un romance con Ñusta, causando la indignación de todo su pueblo, quienes condenaron a la pareja a muerte ante esta gran traición. Alrededor del 1500, el fraile Antonio Rendón encontró una cruz en el lugar donde murió “La Tirana”, por lo que construyó una capilla a la que bautizó como “Nuestra Señora del Carmen de la Tirana”.

 

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