Gato Típico Chileno 10 JUEGOS DE CUANDO ÉRAMOS ESCOLARES
 
 

10 JUEGOS DE CUANDO ÉRAMOS ESCOLARES

 
 

En una época donde los celulares no existían, en los recreos no nos quedaba más que la imaginación para disfrutar esos 15 minutos de libertad. Acá le rendimos un homenaje a esos juegos escolares.

 

1.El Luche

Con un poco de la tiza sobrante de la profesora, el patio cementado del colegio tomaba color apenas trazando unas líneas en él. Diez cuadrados con números adentros se convertían en una mini aventura cuando tenías que lanzar una piedra plana que cayera adentro de estos cuadrados y saltar por todos los casilleros intercalando uno o ambos pies juntos. Y es que el luche es universal. No tiene país ni época porque lo jugaron nuestros padres y lo jugamos nosotros los primeros años de colegio. Lo jugaban en El Chavo del Ocho y en tus recreos eternos. Terminaba educación física y alguna vez alguno aprovechó el momento de hacer un nuevo luche antes de que pasara el furgón escolar o llegara tu mamá.

 

2. Juegos de manos

Frutillita, a comer, mermelada, con tostada… anoche fui a  una fiesta, un chico me besó ¡le di una cachetada y todo se acabó! ¿Se acuerdan de estas canciones? Si hay un juego símbolo del recreo, son los juegos cantando chocando las manos en coreografía con una amiga o compañero. Claro que después de los 15 minutos de recreo las manos quedaban rojas porque las canciones cada vez se iban haciendo más rápidas. ¿Quién habrá inventado las canciones de los juegos de manos?

 

3. El elástico

En la época de pegar el estirón estuvo nuestro fiel amigo elástico. Con solo 3 metros de él, uniendo los extremos con un nudo, el patio del colegio se convertía en un campo de personas saltando sin tocar el elástico que era afirmado por las piernas de un compañero a cada extremo. La idea era saltar cada vez más alto a medida que el elástico subía de posición en el cuerpo de quienes lo afirmaban. Su canción de salto más conocido es “chicle, chicle americano, me meto, me abro, me cierro y me salgo” ¡Probablemente si ahora nos pusiéramos a jugar, llegaríamos hasta la altura de la rodilla nada más!

 

4. El pillarse

El juego por excelencia donde hombres y mujeres deben arrancar o perseguir al otro grupo. Este era el juego que más ruido sacaba en el patio, con gente gritando cuando lo pillaban y por supuesto, chocando con alumnos de otros cursos que caminaban por ahí. Si el inspector te detuvo por andar loqueando a toda velocidad, quizás fue por El Pillarse. Qué ganas de correr con ese ímpetu a esta edad ¡Ahora con suerte nos vamos corriendo al paradero antes que se vaya la micro!

 

5. Los tazos

Una torre de tazos que venían en los envases de papas fritas se convertían en una batalla campal a un costado del patio. Llegaban niños de todos los cursos a ver las batallas. Si tu tazo chocaba el del otro y lo daba vuelta, te lo quedabas. Los niños agolpados hacían sus apuestas, era el Teletrak de la época. Algunos comían su colación ansiosos mientras miraban como espectadores el duelo que tenían por delante. Sonaba la campana y nadie se paraba. Llegaba el inspector a romper el tumulto y esperabas ansioso en tu casa que llegara el recreo del siguiente día.

 

6. Las láminas

Parecido a los tazos, las láminas de los álbum coleccionables son su evolución. Recreos enteros de gente jugando a darlas vueltas con la mano para ganarle las láminas al compañero. Día de suerte si ganabas una lámina holograma. Mucha gente vendía láminas en el patio o se intercambiaba las repetidas, pero está apenas el mito de quien haya logrado completar un álbum y haya recibido un premio especial por eso.

 

7. Paranormales

Hay una etapa de la pubertad, bordeando los 12 años, donde en los recreos abunda juntarse en círculo con los compañeros a contar historias de terror y jugar a la ouija hecha con una hoja de cuaderno, el abecedario con lápiz pasta y el mismo lápiz usado como brújula para que se mueva y el supuesto espíritu responda las preguntas que con miedo hacían los más valientes del recreo. No faltaba el chistocito que movía el lápiz para causar temor.  Después llegaba el profesor y todos escondiendo la ouija, la que terminaba al final del día hecha bolita en el papelero. Es que ¿quién querría llevarse semejante portal de espíritus a la casa?

 

8. La pizarra rayada

Si llovía nos quedábamos en la sala, ahí podíamos jugar en el cuaderno al bachilletado, a los puntitos, a hundir barcos, al quemado pero los más osados borraban la pizarra y la rayaban con frases y dibujos deformes. No faltó el que se puso patudito, dibujó algo indebido ¡y no alcanzó a borrar la pizarra antes de que llegara la profesora! Suspendido tres días.

 

9. Las bromas

Dar vuelta la mochila de los compañeros, ponerle mina a los extremos de la goma de borrar antes de prestarla, el avioncito mientras el profesor no miraba, sacarle la colación a otro, la hoja con mensajes que da vuelta la sala… no era en los recreos sino en clases pero para hacerte sentir como si no estuvieras callado anotando. Las bromas del colegio generalmente las hacía el grupo malote y rudo de los que se sentaban al fondo. Y es que disfrutábamos esos micromomentos que nos hacían reír a carcajadas pero tapándonos la boca para que no nos echaran de la sala.

 

10. La coreografía

Es la última etapa de los juegos escolares antes de ser adolescentes que están en el patio conversando escuchando un disco con audífonos mientras una amiga o compañero te hace gancho con la persona que te gusta. La coreografía es entre los 11 y 13 años el momento de mostrarse. Una compañera llevaba la radio, otra la música y todos en la sala de clases ensayando para un show inexistente repetían los mismos pasos de los cantantes pop antiguos o los pasos de axé de la tv. Siempre estaba la líder que se sabía mejor los pasos y los bailaba exagerado. Probablemente nadie se dedicó de adulto a la danza y ahora con suerte sabemos bailar cumbia y reggaetón, pero dígame si no, que usted tuvo también su momento bailarín en el colegio.

 

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COMENTARIOS

 
 

Roger
28 Jun, 2019

faltan muchos la mayoria de estos son nuevos, por ejemplo falta el zooooo, tartaramusa, callejon oscuro, escondía china, el pasó, poncho poncho, hay uno que no recuerdo el nombre que es parecido a la ronda pero es como un tren descarrilado van todos tomados de la mano menos el primero y el ultimo y el ultimo tiene que tratar de aguantar el maximp tiempo ppsible9sin salir volando devido a las vueltas que da el primero a medida que pasa la vuelta hacia atras la fuerza crece a lo que el ultimo termina volando para el lado contrario

Pilar
20 Mar, 2018

Qué recuerdos!!! pero faltó el trompo! el monopatín! la tiña, el paquito librador.... los zancos hechos con tarros de Milo! jajaja

MARIA ANGELICA
19 Mar, 2018

HERMOSOS AÑOS, LAS NACIONES,LOS COLORES.

Luz
16 Mar, 2018

Que linda epoca

Roberto Villanueva
16 Mar, 2018

Falto el caballito de bronze un clasico, una mini pichanga donde rompiamos los zapatos de la escuela...buenos recuerdos merecen un descorchado ja ja ja